Claras indicaciones de que tu sitio web necesita un rediseño

Rediseño. La sola palabra puede hacerle dar escalofríos a cualquier desarrollador web, pero es un hecho de la vida útil de cualquier producto.
Aquí cinco indicaciones para que sepas cuándo es tiempo de rediseñar tu sitio web y cuán extensivo necesita ser el rediseño.

Los gráficos decaen

El primer y más importante indicador de que tu sitio web necesita un replanteamiento, son los gráficos que comienzan a decaer. Claro que podría haber otras razones para este síntoma (como por ejemplo que tu producto o servicio no encuentre su mercado) pero una vez que se eliminaron o mitigaron esos factores, una baja constante de conversiones, ventas, actividades y participación general del usuario indican que la eficacia del diseño actual de tu sitio ha llegado a su punto más bajo. Mucha gente lo llama “fatiga creativa” pero lo que realmente indica es una desconexión con tu audiencia. La clave para resolver esto en el rediseño  es descifrar en qué parte de todo el recorrido del sitio el diseño “se rompe” y entonces establecer esas áreas como principales prioridades.

Tus usuarios dicen que ya es tiempo

Los gráficos analíticos te dicen de inmediato que algo está mal, pero para llegar al corazón de lo que es realmente necesario para resolver en un rediseño, lo que precisas es hablar con tus clientes. Las encuestas funcionan, pero los tests de usabilidad son más efectivos. La fluidez de la conversación cara a cara te permite explorar la dinámica de un ida y vuelta que las encuestas no tienen. Si a lo largo de estas conversaciones lográs vislumbrar un patrón común que arrojen luz sobre lo que está haciendo que los gráficos vayan en caída (y seguramente surja), entonces es tiempo de pensar en un rediseño.

Puede ser que en estas conversaciones también se revelen actitudes prevalentes hacia tu marca, que también pueden ser resueltas en el rediseño. En algunos casos, la percepción negativa sobre una marca debería ser suficiente para disparar un rediseño, pero quizás nunca lo sepas hasta que hables con tus clientes.

El feedback con tus clientes te aportará no solamente qué partes de tu sitio web rediseñar sino a qué debería extenderse. Usualmente, las conversaciones con clientes se focalizan en elementos específicos del recorrido del sitio. Estas áreas son las que el rediseño debería tener más en cuenta. En muchos casos, no es necesario que sea todo el sitio, pero si el feedback es amplio y más allá de lo que específico, quizás repensar la experiencia por completo sea una prioridad.

La “deuda” de una nueva experiencia

En el transcurso del desarrollo de un producto o sitio web, la organización comienza a acumular deudas en lo referido a tecnología y experiencia de usuario (UX en adelante). Esta deuda está compuesta de todas esas cosas que deberías haber hecho durante el inicio del proyecto pero que no pudiste resolver o tuviste que sacrificar en pos de que el producto fuese entregado a tiempo. Cada iteración subsecuente inevitablemente agrega más deuda a esa lista, hasta que se convierte tan larga que es prácticamente imposible de cumplir. Mientras que hay ciertas formas de abordar esta deuda de tecnología y UX en niveles incrementales, llega un punto en que el sitio web, en esencia, se satura. Como un auto que suma más valor en arreglos por daño que su valor real, tu sitio web llega al punto en que comenzar de nuevo sería más barato que arreglar todos los ítems en tu lista de deudas. Este es el tiempo perfecto para un rediseño.

Cuando la lista de deudas es tan larga, tomar el camino de “rediseños incrementales” es fácil, donde se abarcan varios de esos ítems pero no la mayoría. Esto puede ser desastroso, porque a medida que arreglas ítems de esa lista, se comienza a añadir más deuda en torno a otras características del sitio. Si la lista realmente es más larga que tu brazo, entonces replantea el sitio web, si es posible.

Con el nuevo sitio de Algo Amarillo quería que el usuario descubra todo de una vez y enfocarme en lo que era realmente necesario. Por ello separé esta sección del blog, con una estética similar pero un funcionamiento diferente y el resto del sitio mantiene una interfaz coherente, más directa. Más parecido a un sitio web y menos a un blog. Eso es lo que quería lograr…

Simplemente luce viejo

La estética del sitio web refleja directamente la percepción y confianza de tu marca. Aún si tu diseño era lo más vanguardista cuando recién fue lanzado, la estética evoluciona. Un diseño viejo va en detrimento de tu producto, liderando el factor de declive de los gráficos ya mencionados. ¿Cómo puedes saber si la estética de tu sitio web está desactualizada? Mira a tu competencia. Chequea servicios súper modernos y lanzados recientemente, aunque sea de otro rubro. Compara la estética de tu sitio con esas otras marcas que son exitosas. Estos factores proveen una excelente forma de medir la actualidad de tu diseño.

El desafío es revisar esos otros sitio web objetivamente. Si todos los días, todo el día, estás mirando tu sitio web, esto puede amplificar la idea de que ya no es algo fresco y actual. Para asegurar la eficacia de estas revisiones, asegurate de tomar una muestra de empleados de tu compañía para que hagan sus aportes. O amigos. O parientes. O incluso clientes de confianza.

En este caso el rediseño, básicamente, sería una refrescada, una actualización superficial de la capa de presentación que no se enfoca en mejorar el recorrido del sitio o la navegación, aunque estos aspectos, sin duda, se verán afectados por esta actualización estética.

Pasaron más de doce meses desde el último retoque

Incluso si ninguno de los indicadores anteriores se aplican a tu sitio, la vida útil de un diseño estético en la vida actual, altamente interactiva e hiperconectada que es internet, es raramente mayor que doce meses. Si hace más de un año que tu sitio fue rediseñado por última vez, quizás sea tiempo de pensarlo. No sólo refrescará la experiencia de tus clientes más leales, sino que atraerá a los nuevos. Además, reavivará tu marca y mostrará a tus usuarios, la prensa, los inversores y al staff que sigues comprometido por mantener la experiencia fresca y muy presente en la mente de todos.

De nuevo, el foco aquí está en las mejoras estéticas que mantienen a tu marca actual, pero no es necesariamente un replantemiento completo.

En conclusión

Estos son cinco sencillos indicadores de que es tiempo de rediseñar tu sitio web, pero la lista no es, ciertamente, tan exhaustiva. Dependiendo de la cantidad de estos ítems que se apliquen a tu situación, determinarán si el rediseño es necesario urgentemente o no. Pero cada indicador de por sí ya es una razón lo suficientemente fuerte para pasar a la siguiente etapa en la vida de tu sitio web. Mantener una cara actual y fresca en el mundo online ayudará a incrementar tus dividendos en adquisición de nuevos usuarios, conversiones y retención de los mismos. También, tu staff estará embebido en las últimas tecnologías, tendencias de diseño y capacidad de presentación de interfaz si saben que pronto, muy pronto, estarán sumergidos en el ejercicio de un rediseño.

¿Qué indicadores has encontrado que se aplican mejor a tu organización para llevar a cabo un rediseño de tu sitio web?

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